COMO ORO REFINADO


La Biblia nos explica de forma muy gráfica como el oro y la plata son refinados y purificados por medio del fuego, comparándolo con el fuego de prueba que Dios manda a nuestras vidas. Por medio de esas pruebas Dios produce en sus hijos una fe que es más valiosa que el oro.

“Afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo, a quien amáis sin haberle visto en quien creyendo aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso; obteniendo el fin de vuestras fe, que es la salvación de vuestras almas” 
 1 Pedro 1:7-9 

Estos versículos no dejan lugar a dudas sobre el proceso de purificación, Dios usa las pruebas en nuestras vidas para afinar la fe que un día nos concedió y ahora es nuestra responsabilidad el honrarle y glorificarle en medio de esas situaciones, trabajar en la santificación experimental y de que dicha fe probada debe ser hallada en alabanza. Somos llamados a gozarnos en las pruebas para alabanza de Dios, ¡menuda locura! ¿gozarse en las pruebas y con alabanza a Dios?, sí así es y lo podemos comprobar en el siguiente texto:

“Hermanos míos tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Más tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna” 
 Santiago 1:2-4 

Si tenemos este mandato de parte de Dios por mano de Santiago, no es de balde. Porque toda la escritura es inspirada por Dios, útil para enseñar y redargüir, para corregir, para instruir, teniendo en cuenta lo dicho en Santiago ya no queda opción para la ambigüedad o la duda.

Si Cristo murió en la cruz sufriendo toda la potencia del castigo de Dios Padre por los pecados de la humanidad, pudiendo así proveer con toda legalidad y justicia un sacrificio puro, sin mancha que satisfizo la demanda divina de perfección expresada en la Ley mosaica, ¿cómo no proveerá la gracia necesaria para soportar las pruebas que Dios permita en la vida de sus hijos?, solo nos demanda que le creamos y vivamos conforme a ello siendo Él es nuestro apoyo y baluarte.

Dios nunca pide imposibles a sus hijos siempre provee las herramientas necesarias para completar las tareas que nos manda “efesios 6:13”, por medio del Espíritu Santo tenemos guía y dirección, Cristo es sacerdote y mediador entre nosotros y el Padre, Dios nos sustenta y gobierna toda la creación…¿aún tenemos alguna duda?

Con la gracia de Dios podemos estar gozosos y triunfantes en medio de cualquier situación y de ese modo ser refinada nuestra fe agradando a Dios, sin sorprendernos del fuego de prueba que seguro vendrá “1 Pedro 4:12-14”, repito, gocémonos en padecer en el nombre de Cristo, es todo un honor y creamos la promesa que hace en el versículo 14 “sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros”, somos sustentados por Dios y su santo Espíritu, no en nuestras fuerzas.

Tomemos en primer lugar el ejemplo de Cristo como muestra de firmeza y obediencia ante las pruebas que Dios Padre le puso, siendo la mayor de ellas cargar en la cruz con todos los pecados de la humanidad. Teniendo este y otros ejemplos “2 Corintios 8:2-9, Hebreos 11:36,37”, dejemos toda apatía, desánimo o mala actitud a un lado corriendo esta carrera “sometiendo a prueba nuestra propia obra”, “llevando nuestra propia carga” y alegrándonos de este gran honor concedido por Dios a sus hijos.

Para cerrar esta breve reflexión quisiera animarte a meditar sobre lo compartido en estas palabras, nuestro recorrido por este mundo es muy fugaz y no merece la pena vivirlo con mediocridad, malas actitudes o queja ante las pruebas que vendrán. Más bien demos las gracias a Dios por su misericordia y trato en nuestras vidas de forma tan personal y perfecta.

Dios nos hace participes de un tremendo honor al permitirnos participar en las obras que él nos pone delante, tomemos este regalo con buen semblante y la mirada puesta en él, su voluntad es perfecta, y obedeciendola llegaremos a ser vasos para honra.

Siendo Cristo hombre el mayor y mejor de todos los ejemplos, no nos cansemos de escuchar y leer su obra, meditar en su vida, su amor para con nosotros, su obediencia sin precedentes, su humillación, exaltación y glorificación.

“Por tanto, si hay alguna consolación en Cristo, si algún consuelo de amor, si alguna comunión del Espíritu, si algún afecto entrañable, si alguna misericordia, completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa. Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros. Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre” 
 Filipenses 2:1-11 

Que por medio de la divina gracia corramos esta carrera agradando a Dios, sin desviarnos a derecha ni izquierda, siempre asidos de su mano y con la guía de su Santo Espíritu, gracias a su inmenso amor. Y nunca olvidemos su gran amor manifestado en el sacrificio que hizo en la cruz y el invaluable regalo que nos concedió.

Soli Deo Gloria.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Y ÉL OS DIO VIDA

¡Bienvenido al Blog!